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Por Nico Valado desde Lyon

La Copa del Mundo Francia 2019 ha creado un quiebre en la historia de la disciplina. Multitudes en los estadios, millones de espectadores alrededor del mundo y el espectáculo a la altura de una cita mundialista hace que la FIFA redoble su apuesta para el futuro.

Lo que sucedió en nuestro país con el Mundial Francia 2019 no es un hecho aislado. El fútbol femenino sigue convirtiéndose en un deporte que continúa derribando barreras y llegando a más personas alrededor de todo el mundo. Esta Copa del Mundo que terminará mañana será, sin dudas, la más importante de la historia. La Game Changer. La que cambió la percepción del mundo sobre este deporte.

Las semanas previas al puntapié inicial en París nos invitaba a pensar que podía suceder lo que finalmente ocurrió. Las calles de Francia, la televisión, las publicidades. Era distinto. El interés de las marcas deportivas más importantes era distinto a años anteriores. Sobre todo lo que generó Nike con la presentación global de sus selecciones que participaron en Francia. Claro, la marca de la pipa tiene a Estados Unidos. Lo cual nos invita a señalar que la camiseta de la selección -tres veces campeona del mundo- se convirtió en la más vendida de la historia de ese país mientras Morgan y Rapinoe hacían de las suyas en Europa.

A partir del 7 de junio, esa sensación empezó a hacerse realidad a medida que iban pasando los partidos. Cada encuentro rompía un récord. Cada acción que se desarrollaba en la Copa del Mundo tenía una repercusión inédita. En Argentina, además, se vivió la fiebre mundialista femenina. El aliento era tendencia en Twitter, los nombres de las jugadoras, la repercusión de lo que hicieron en sus tres semanas en Francia continúa hasta hoy. Sería bueno ilusionarse con que vuelva a suceder en la próxima competencia en la que participe Argentina. Se vienen los Panamericanos a final de este mes. ¿Y después?

Gianni Infantino empezó a contestar esa pregunta en la Conferencia de Prensa que brindó junto a representantes de la FFF en Lyon. Anunció el plan de crear un Mundial de Clubes, una Liga Internacional de Naciones y subir la cantidad de 24 a 32 equipos para la Copa del Mundo 2023. Además, señaló la inversión que realizará FIFA para las confederaciones fuera de Europa. No es casualidad que la excepción a la hora de la ayuda económica sea la UEFA.

8 de 16 selecciones en 8vos de final fueron europeas. 7 de 8 en cuartos de final fueron europeas. La única selección que perdió un cruce en octavos fue España ante Estados Unidos. El único equipo del viejo continente que no pudo acceder a 8vos de final fue Escocia quien no pudo posicionarse como tercera en lo que terminó siendo el Grupo más bravo de esta competencia.

En Sudamérica el caso es bien distinto. De tres clasificadas a Francia 2019 sólo una pudo pasar de ronda (Brasil) y allí caer derrotada ante la selección local. La canarinha volverá a competir en Tokyo 2020. Chile se jugará el repechaje para los Juegos Olímpicos y Argentina disputará los Juegos Panamericanos. ¿Después? Todo es incertidumbre. La Liga de Naciones que anunció Infantino tiene como objetivo llenar ese vacío de competencias que existe entre Mundial y Mundial. La Copa América será recién en 2022 si se mantiene el calendario de 4 años.

Si, con 24 equipos, este Mundial rompió récords de audiencia por televisión a nivel global y en cada país participante. Si, con 24 equipos, el promedio de asistencia en los Estadios fue de un 74.57% llegando así a más de un millón de asistentes a los estadios. Pueden imaginarse que, con 32 equipos, todos estos números serán mucho mayores si el fútbol femenino sostiene este nivel de crecimiento indetenible que se ha prolongado por más de una década. Más países, más espectadores, más clientes.

Mañana, en Lyon, será el final de la 8va edición de la Copa Mundial Femenina de la FIFA. El resultado será importante para las selecciones que salten al campo de juego. Estados Unidos querrá revalidar su título de monarca mundial mientras que Holanda quiere cambiar la historia. Ni más ni menos. De todas formas, el del 7 de julio, será el mejor final para esta Copa del Mundo y un buen punto de partida para lo que viene en el fútbol femenino mundial.

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