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20 años no es nada. Febril la mirada. Por Nico Valado.

No hay celulares en esa platea. Ni flashes que iluminen cuando venga la hora del penal, tampoco se subirá ninguna historia a redes sociales desde el estadio. Seguro alguna familia haya comprado un rollo de 36 para poner en la cámara y sacar fotos que verán, días después, con paso previo por la casa de revelado mediante. Argentina definirá, en esta tarde de platea sin smartphones, el pase a una Copa del Mundo ante su gente. Su gente esta tarde son familiares, amigos, parejas y algunos periodistas. Además de una presencia particular que estará primero en la platea para luego bajar al vestuario a dejar unas palabras de aliento con el resultado puesto.

Es el año 1998 y en la radio suena Baby One More Time de Britney Spears (en esa época era con apellido) mezclada con Corazón Partío (el tema más escuchado de ese año). La selección argentina de fútbol femenino sale al Estadio José Amalfitani para medirse con su par mexicano tras caer 3-1 en La Bombonera de Toluca apenas unos días atrás. En el caluroso diciembre porteño las jugadoras argentinas tendrían un entrenador que haría su debut en el banco albiceleste: Carlos Borrello.

“El vestuario previo al partido fue muy emocionante. Lo que nos estábamos jugando era un plus, algo especial. Mucha pasión para vestir la camiseta de nuestra selección y encima de local” dice Yanina Gaitán, una de las autoras de los goles en la tarde de Liniers, casi 20 años después. La Selección se estaba jugando la última plaza para el Mundial Femenino de EEUU del año siguiente. Argentina disputó el primer repechaje de su historia frente a México (subcampeón de la CONCACAF) tras quedar en la segunda ubicación del Sudamericano Femenino de ese año disputado en Mar del Plata.

Esa tarde del 19 de diciembre tuvo a un espectador trascendental para la historia del fútbol argentino. Julio Humberto Grondona, presidente de la AFA en aquellos años, presenció el encuentro que decretaría la eliminación argentina (6-3 en el global) desde la platea. Al finalizar los 90 minutos, el vicepresidente de FIFA bajó al vestuario para felicitar a las jugadoras y apuntar los cañones hacia la clasificación del próximo Mundial. Argentina sí clasificaría a las próximas dos ediciones mundialistas tras el sabor amargo de esa tarde con aroma a fin de año.

Julio Humberto Grondona, en otro plano, será testigo del próximo repechaje cuando Argentina salga al campo de juego del Estadio que lleva su nombre. El rival no será México. “Están muy bien, con muchas ganas, eso comprende motivación y confianza de querer lograr el gran objetivo que es entrar al Mundial” agrega Gaitán respecto a la cita del próximo 8 de noviembre frente a Panamá por una plaza al Mundial Francia 2019.

El marco, a priori, parece será diferente a aquella tarde del José Amalfitani dónde el fútbol femenino argentino estaba lejos de gozar con la popularidad que posee actualmente a nivel global y, de manera más incipiente, a nivel nacional. Las pocas fotos que se pueden recuperar de aquella tarde muestran una platea lateral parcialmente poblada y un puñado de personas en la popular. A partir de la intensidad vivida en las últimas semanas en redes sociales podemos imaginar, por lo pronto sólo imaginar, el escenario en Sarandí será bien diferente.

Si la historia la escriben los que ganan entonces es bueno recordar hoy –casi 20 años después- a aquellas jugadoras que quedaron en la puerta de un Mundial. Muchas de ellas lo conseguirían en 2003 e incluso Yanina Gaitán anotaría en la primera cita mundialista de este siglo. Argentina, en este noviembre del futuro, buscará imponerse sobre Panamá y volver a estar en la competición global del próximo año.

Este 2018, y el siglo XXI en general, se encuentra atravesado por lo instantáneo como forma de vida. Las comunicaciones, las fotos, las relaciones. Podemos vislumbrar, a 8 días de la cita, la cantidad de historias subidas desde Sarandí a Instagram o, por qué no, que Argentina sea Trending Topic en la tarde noche del 8 de noviembre. Habrá un público que acompañe a esta selección nacional más allá de los familiares o allegados. Seguramente haya flashes al momento de los himnos. Este segundo repechaje, en esta ocasión frente a Panamá, será la continuidad de una historia mundialista que empezó dos décadas atrás cuando las cámaras no se medían en megapíxeles.

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