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Por Nico Valado desde Lyon

Holanda se impuso sobre Suecia 1-0 durante el tiempo suplementario en Lyon y llegó a su primera final del mundo. Groenen convirtió el gol neerlandés a falta de 10 minutos para el final del alargue.

Se escuchan las trompetas llegando al imponente Stade de Lyon. Hay un clima diferente a todo lo que sucedió antes en esta Copa del Mundo. Hoy llega la ola naranja a la última semana de competencia en busca de un pase a la final en, tan sólo, su segunda participación en una cita global. Segundo Mundial, primera final. Algo que no sucedía desde 1991 cuando Alemania accedía al último día de competencia.

El partido entre Holanda y Suecia estuvo caracterizado por el resguardo del arco propio en primera instancia. Ni naranjas ni amarillas arriesgaban más de la cuenta pero, sin embargo, las llegadas al área rival estuvieron en distintos pasajes del encuentro. Las arqueras Sari Van Veenendaal y Hedvig Lindahl fueron protagonistas durante primer y segundo tiempo respectivamente. Cuando por fuera de lo futbolístico se habla de achicar el arco, dentro del campo de juego las arqueras de este Mundial invitan a agrandarlo.

Suecia demostró una vez más el juego que la trajo hasta meterse en las cuatro mejores del mundo tras 8 años. Esta vez la dinámica, la velocidad y la fuerza física no pudieron contra una Holanda que tiene una identidad clara. La selección naranja pone mucha gente en ataque pero con la certeza de realizar una transición defensiva implacable. Por momentos, el dibujo táctico se veía desde lo más alto del estadio como un 2-3-5. Una jugadora holandesa ubicada entre las 4 defensoras suecas.

Por momentos, lo más interesante pasaba en las tribunas. De un lado los naranjas con sus trompetas y sus canciones cantadas en masa. Del otro, los aplausos suecos y un grito que se levantaba en cada acción ofensiva –y defensiva- del conjunto escandinavo. El segundo tiempo suplementario encontró el gol de Groenen desde fuera del área poniendo su remate en el único lugar dónde Lindahl no llegó durante los 120 minutos.

Holanda jugará su primera final en la Copa del Mundo en tan sólo su segunda participación. Esta generación, que quedará en la historia del fútbol de los Países Bajos, llega al máximo partido de selecciones y suma así un nuevo lauro a la obtención de la Euro 2017 como locales. Sus jugadoras, dispersas en las distintas ligas europeas a excepción de 6 que lo hacen en el torneo local, tendrán una página grande en el fútbol de su país. El próximo domingo, ante la candidata de todos y todas, tendrá una nueva oportunidad de hacer crecer esta ola naranja.

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