AFA, Equipos, FIFA, Mundial 2019, Primera "A"

Por Nico Valado desde Lyon // Fotos: Camila Ramenzoni

Estados Unidos renovó su título de monarca global al imponerse 2-0 sobre Holanda en Lyon. Equal Pay, una multitud de franjas con estrellas y Megan Rapinoe en modo fucking MVP.

21.17, hora de Lyon. En la costa oeste de Estados Unidos es apenas el mediodía. Jill Ellis toma el micrófono del Bus de la delegación estadounidense. A esta hora son campeonas del mundo. A esta hora, en este lugar del mundo, es el último micro en abandonar el Stade de Lyon. Es el último micro en irse de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2019.  Y, por si quedara alguna duda, lo hacen con el Trofeo subido al micro.

Todo empezó mucho antes que el pitazo inicial. Las calles de esta ciudad francesa están colmadas de estadounidenses. Están por la calle con las camisetas blancas. Pasean por los Shoppings vestidos de jugadoras. Y, a medida que uno se va acercando al Estadio, empiezan a aparecer los vestidos multicolores. Franjas y estrellas por todos lados dónde se mire. También, en menor medida, aparecen las camisetas, las pelucas, las banderas color naranja. Holanda está acompañada por una multitud desde su primer encuentro ante Nueva Zelanda en aquel lejano 11 de junio. Ese encuentro de Le Havre era el debut en su segundo Mundial. El de hoy, en Lyon, fue su primera final del Mundo.

Por Camila Ramenzoni

Estados Unidos llegaba a su tercera final consecutiva. Estaba en las puertas de agigantar su historia en el fútbol femenino. Llegaba habiendo anotado ¡24! goles en seis partidos partidos. Terminaron siendo 26 en 7 partidos. Promedio de 3,71 por partido. Lógico, los 13 que le convirtió a Thailandia en el debut agigantan la cuenta en lo que fue la mayor goleada en la historia de los Mundiales Femeninos que se disputan desde el año 91 bajo la órbita de la FIFA. No es casualidad el poderío norteamericano. El desarrollo desde temprana edad en las escuelas por más de 4 décadas, la profesionalización de su liga y la popularidad en todo su territorio son apenas la punta del hilo. 1 de cada 100.000 niñas que empiezan la práctica del deporte llegan a disputar la NWSL estadounidense.

Una de esas jugadoras es Megan Rapinoe. La jugadora que se va con las manos llenas de Lyon cuando termina el partido. La delantera de 34 años convirtió 5 de sus 6 goles en los 3 partidos que disputó en la fase final del torneo. 2 a España, 2 a Francia y 1 a Holanda de penal. La jugadora más determinante de la Copa del Mundo. La MVP. La fucking ama. Rapinoe, quizás en su última función con la camiseta estadounidense, estuvo bajo el reflector durante su estadía en Francia. Por lo que hizo dentro del campo de juego y afuera. Al declarar, Rapinoe parece exponer lo que parece lógico para algunos y algunas pero a la hora de la acción parece imposible.

Por Camila Ramenzoni

Holanda, en su primera final, le jugó de tú a tú a la selección tres veces campeona del mundo. Sin embargo, la jerarquía estadounidense pudo más y empezó a encontrar los caminos en el complemente. Sari Van Veneendal, arquera naranja, fue el motivo por el cual la final estuvo emparejada en el resultado hasta la segunda mitad. Megan Rapinoe, de penal vía VAR, el 1-0. Rose Lavelle, la estrella norteamericana del futuro, culminó una gran jugada individual con un zurdazo cruzado que se convertía en el 2-0 para las viejas y nuevas campeonas del mundo.

Camina Jill Ellis por el campo de juego. Está todavía lejos de las celebraciones de sus jugadoras con las medallas y la copa que ya fue entregada. Aplaude al público, hace una reverencia y sigue caminando pateando papelitos. Estados Unidos fue el equipo que más público trajo hasta Francia para volverse local en cada Estadio. Morgan, Rapinoe y Lavelle se llevaron premios individuales. Carli Lloyd camina por el campo de juego. Será la última vez con la camiseta estadounidense.

21.18. El micro de las cuatro veces campeonas del mundo abandona el Stade de Lyon y en ese instante finaliza el Mundial 2019. Empiezan, también, a cerrarse ciclos dentro del mismo ciclo de esta dinastía que dijo presente en las últimas tres definiciones del Mundial. Francia 2019 terminó con el máximo candidato coronándose. El único equipo no europeo que llegó hasta los cuartos de final. Estados Unidos es el campeón de la Copa del Mundo más importante de la historia. Seguramente Jill Ellis no haya dicho eso por el micrófono del Bus. Pero hubiese tenido razón si así lo hubiese hecho. También podría haber dicho Equal Pay cómo lo hicieron miles desde la tribuna una hora antes. Hubiese estado en lo correcto.

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