AFA, FIFA, Mundial 2019, Primera "A", Seleccion Argentina

Por Nico Valado mojado, desde París.

Argentina disputó su último amistoso previo al debut en el Grupo D del próximo 10 de junio frente a Japón. Argentina se impuso por 2-1 frente a la Universidad de Long Beach con dos goles de Mariana Larroquette en el complemento.

Llueve. Mientras tanto vamos dejando el paisaje urbano de París. La Concorde, la Torre Eiffel, el Metro, el Tren, el RER y la elegancia de la Ciudad Luz. El gris del cielo contrasta con los colores de las ventanas de esta campiña francesa que luciría mucho mejor con el sol de frente. Llueve. Estos dos kilómetros entre la estación de tren y el Estadio del FC Noisy, equipo de la región de la Isla de Francia, están bañados de humedad, llovizna y frío.

Asoman los gritos, el partido está por comenzar. La calle va en bajada y, por lo tanto, podemos ver la camiseta argentina entrando al campo de juego. Inconfundible y única. El conjunto de Carlos Borrello salta a la cancha con Pereyra; Juncos, Sachs, Cometti, Stabile; Bravo, Benitez, Mayorga, Bonsegundo; Banini y Jaimes. En la tribuna, Agustina Barroso y Gabriela Garton –con molestias- miran el partido de sus compañeras abrigadas bajo la ropa del conjunto nacional.

El partido se vive con intensidad. Gritos de los dos bancos, pierna fuerte, barridas en el piso pero también hay juego. A la altura de la cita global que ya empezamos a vivir. Sociedades futbolísticas, triangulaciones y llegadas que inclinan la balanza de la cancha a favor de la albiceleste. Soledad Jaimes desvía un remate al saque de arco por no poder hacer pie en el césped que acumulaba agua por la incesante lluvia. Argentina, pese al empate en cero, deja buenas sensaciones. Es mejor equipo que en 2018.

En la tribuna corren los mates. La argentinidad de algunos de –nosotros- los espectadores está a flor de piel y le hace su resistencia al agua. En el campo de juego, la resistencia es estadounidense, ya que la universidad de Long Beach, planta el cuerpo al ataque argentino sobre su área. Mariana Larroquette –reemplazó a Jaimes- ensaya un remate de larga distancia y el balón pasa lejos del salto de la arquera vestida de rojo.

Sin embargo, “la visita” vestida de negro, llegará al empate tras una buena definición dentro del área que ya defendía Vanina Correa. Argentina, ya sin la lluvia como protagonista, se impondrá en el partido gracias a un nuevo tanto de Larroquette. La goleadora del torneo argentino ensayó un remate fuerte, esquinado y preciso que fue a dormir al ángulo más lejano de la arquera estadounidense. Se gritó fuerte el tanto, la absoluta nacional sabe que todo suma para llegar en óptimas condiciones al debut.

Argentina termina satisfecha por el rendimiento de este segundo encuentro. La intensidad propuesta por las universitarias estadounidenses es saludable de cara lo que propondrá Japón en menos de 5 días. Los equipos se saludan y el cielo levanta la comisura derecha del labio cómo riéndose anticipadamente de su travesura. Empieza a llover.

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